lunes, 26 de agosto de 2013

viernes, 10 de febrero de 2012

Nuevo Cuento: La Niebla

Nuevo Cuento: La Niebla: Manejar a esas horas de la madrugada no era tan fácil como creía Rodrigo, sin embargo, el llevar a la mujer que lo traicionó descuartizada e...

lunes, 6 de junio de 2011

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CON LA POESIA EN LA BOCA: 4 Exposición Pinturas de Mujerdiosa (DGJ) - "Abstr...: "Autor pinturas: Delia Goldadler Joison Música: Capa's Soundtracks -12 Monkeys - Astor Piazzolla Edición vídeo: Vigía http://www.loscuen..."

domingo, 26 de septiembre de 2010

Hoy fue mi turno

Hoy fue mi turno
Al momento de pagar el pasaje, advertí que me despojaron de todo, por suerte tenía preparado en un bolsillo el dinero para el pasaje de la combi.Bajé para denunciar la perdida de tarjetas, pero he aquí que por ser domingo ningún locutorio estaba abierto, los teléfonos públicos sin funcionar, por ultimo busque policías, también estaba ausente en la calle.Estaba a media hora de viaje de mi casa, una idea me tranquilizó, como tenía 200$ en la billetera, primero irán a tomar cerveza, pensé y luego probarán con el cajero o con la tarjeta de crédito en el shopping, por lo que decidí llegar a casa, milagrosamente tenía monedas para venir en la trafic más rápido y seguro.Así hice.Para mi sorpresa cuando me bloquearon primero la tarjeta de débito de la red Banelco, me comunicaron que el seguro cubría los consumos pos sustracción si es que hubiera. Respiré.Lo mismo con las tarjetas de crédito Visa, una vez bloqueado, queda cubierto los consumos p.s., si es que hubiera.En el plazo de 48 horas te reponen los plásticos, la entrega es a domicilio y te dan los cuatros últimos números de la misma para seguridadEl único problema con la tarjeta de débito de la red link, donde te atiende una máquina, que si bien te da numero de bloqueo, no te asegura si los consumos pos sustracción, esté cubierto por el seguro.Mi reflección después de lo ocurrido es que NO TODO ESTA PERDIDO, el sistema bancario, en el caso de robos de tarjeta es seguro.Con el celular pasa algo similar, una vez que se hace la denuncia queda bloqueado, e inutilizado para usar como teléfono.Estupendo!!!Por qué no habrá un sistema similar para los autos robados, pensé.Pero los documentos… mis documentos, tendré que madrugar, hacer largas colas para recuperar en meses.Me pregunto, el poder de turno no podrá armar una red donde delincuentes depositen los documentos sustraídos, ya que actúan de forma tan impune, mínimamente podrían hacer eso, y agradezco que estoy entera, si me quitaron algunas cosas, no es nada, lo puedo volver a generar, tal vez los delincuentes son lo que son porque carecen de oportunidad o no tienen la facilidad para vivir de otra manera.Solamente conté porque esta experiencia mañana le puede servir a usted

sábado, 21 de noviembre de 2009

Jugando con Gastón a la visita

Era en invierno, siesta, silencio en el edificio, cuando siento que alguien golpea la puerta.

Pensé que se trataría de un niño que no alcanzaba tocar el timbre.

Abro la puerta, y efectivamente era Gastón, un niño de tres años, vecino del departamento de enfrente, que comenzaba a visitarme hace algunos días.

-Hola Gastón-le dije.

-Prepará mate y pochoclo-contestó.

Enseguida tomó posición en la cocina, su lugar preferido para lanzar su carrera automovilistica con tapas de cacerolas de ultima tecnológía,acomodandose en el volante y simulando ruido de motores con lo que encuentre a mano. Mientras preparaba el mate y estallaban los primeros pochoclos le pedí jugar a otra cosa mientras mateabamos.

-A qué - me contestó.

-A la visita, si te parece- le dije

-Entonces salgo de nuevo y, hago como que llego-sugirió.

Salgo a recibirlo con mucha sorpresa, le invito pasar y nuevamente nos ubicamos en el mismo lugar.

-Qué es de tu vida, Gastón- le pregunté.

-Acá trabajando mucho, lo que pasa es que tengo dos hijos, uno de tres o otro de cinco que van a la salita rosa y tengo que tener mucha plata para ellos. Entonces trabajo a la mañana de remisero y a la tarde de colectivero. Y siguió, Vos que hacés?

-Soy enfermera y trabajo en una clínica en la capital- le dije.

-Pero que hacés- volvió a preguntarme.

-Curo a los enfermos - le contesté.

Acá se entabló una discución: si curas a los enfermos, sos doctora, no sos enfermera.No pude hacerme entender.Para colmo agregó:

- por qué tenés que irte a la capital a trabajar, podés quedarte acá a curar a los chicos que se lastiman en la cancha.

Como queriendo esquivar la cuestión, aclaré:

-Al igual que vos yo tengo dos trabajos, los fines de semana trabajo en la capital y entre semana acá en casa coso ropitas para los niños, pero hoy estoy bastante enojada,porque me levanto a las seis de la mañana y tengo que esperar hasta las nueve para coser a máquina y, es que el sol no sale hasta esa hora, sin luz no puedo trabajar-

Me miró fijo, como si fuera una persona mayor y me dijo:

-Quedate tranquila, Aurelia, yo voy a hablar con el sol para que salga mas temprano, así comenzas a trabajar ni bien te levantás-

-Lo conoces al sol Gastón- pregunté.

-Sí, me dijo, todas las mañanas toma el remis para ir al trabajo.La semana pasada le cuidé la casa porque se fué de vacaciones con la luna a Mar del Plata-

Sorprendidisima por la novedad, le pedí

-Hagamos una cosa Gastón, porque no me llevás directamente a la casa del sol así hablo personalmente con él-

-No, no puedo llevarte a la casa del sol. La calle de su casa no tiene asfalto y no puedo entrar con el auto-.me aclaró.



Ese día, el juego terminó así, todas las veces que vino a jugar conmigo me llevé una sorpresa, es más, jamás pude sorprenderle en su ingenidad.

Mi conclusión: si quieres recrearte, (volver a crear) juega con los niños, crecerán juntos.
En este momento Gastón tiene 14 años.



















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